DESCRIPCIÓN DEL ITINERARIO
La ruta PR-AS 186, conocida como "El Balcón del Naranjo", es un recorrido fascinante que ofrece vistas espectaculares del macizo central de los Picos de Europa y, en especial, del majestuoso Naranjo de Bulnes (Urriellu). Partimos desde la localidad de Ortiguero en una jornada clara, ideal para disfrutar de este sendero que nos llevaría hasta Carreña de Cabrales.
Desde los primeros kilómetros, la senda nos brindó panorámicas impresionantes del Urriellu, cuya silueta se recortaba imponente contra el cielo. El camino serpenteaba entre prados y bosques de castaños y robles, proporcionando sombra y frescura en los tramos más cerrados. A medida que avanzábamos, el paisaje se abría, permitiéndonos contemplar el valle de Cabrales en toda su magnitud.
Uno de los puntos más destacados del trayecto fue nuestro paso por Asiego, un pueblo con una gran riqueza histórica y cultural, reconocido en 2019 con el premio de Pueblo Ejemplar de Asturias. Sus calles empedradas y sus hórreos nos transportaron a tiempos pasados, y su enclave privilegiado nos permitió disfrutar de vistas incomparables del Naranjo de Bulnes.
En Asiego hicimos una pausa para visitar dos miradores excepcionales. Desde el primero, situado a las afueras del pueblo, se podía contemplar el profundo desfiladero del Cares y la imponente silueta del Urriellu, que parecía cambiar de color a medida que el sol avanzaba en el cielo. El segundo mirador nos ofreció una vista más amplia de los Picos de Europa y del valle de Cabrales, recordándonos la grandiosidad de este entorno natural.
Continuamos el descenso hacia Carreña de Cabrales, donde finalizaba oficialmente la ruta. Sin embargo, en lugar de regresar por el mismo sendero, optamos por hacer el regreso circular caminando por la carretera, lo que nos permitió contemplar el paisaje desde una perspectiva diferente y descubrir rincones rurales que de otro modo habríamos pasado por alto. A lo largo del camino de vuelta, seguimos disfrutando de la presencia del Urriellu en el horizonte, una constante que nos acompañó durante todo el recorrido.
En total, completamos una distancia de 19 kilómetros con un desnivel de 561 metros, en una ruta de dificultad fácil pero con una recompensa visual incomparable. La combinación de paisajes naturales, historia y cultura local hicieron de esta travesía una experiencia inolvidable, reforzando la conexión con la esencia de los Picos de Europa y el concejo de Cabrales.