DESCRIPCIÓN DEL ITINERARIO
La ruta PR-AS 48, conocida como la Circular del Bosque del Gumial, es una de las joyas ocultas de Asturias para los amantes del senderismo. Ubicada en el corazón del Parque Natural de Redes, una zona declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, esta caminata combina naturaleza virgen, paisajes de ensueño y rincones llenos de magia. Partiendo desde el parking de Carrozal, el recorrido nos sumerge en un entorno que parece salido de un cuento, donde los bosques y las montañas conforman un escenario único.
Desde el primer paso, la sensación de adentrarse en un lugar especial es evidente. El sendero comienza de forma suave, acompañándonos con el sonido de pequeños arroyos y el canto de los pájaros. El aire fresco de la montaña y la tranquilidad que envuelve el camino nos hacen olvidar la rutina diaria casi de inmediato. Tras unos minutos de caminata, el paisaje empieza a cambiar, y el protagonista indiscutible de la ruta se revela: el Bosque del Gumial. Este hayedo, considerado uno de los más hermosos de Asturias, es un espectáculo en cualquier época del año. Durante el otoño, las hojas caídas forman una alfombra de tonos dorados y rojizos que crujen bajo los pies, mientras que en primavera y verano, el verde intenso lo cubre todo, dejando que la luz se filtre entre las ramas y creando un ambiente casi mágico.
Caminar entre las hayas es como sumergirse en un mundo paralelo, donde el tiempo parece detenerse. El aire húmedo y fresco, mezclado con el aroma de la madera y la tierra, crea una experiencia sensorial única. A medida que avanzamos, el camino se vuelve más estrecho y empieza a ganar algo de pendiente, anticipando que pronto nos encontraremos con uno de los grandes atractivos de esta ruta: la cascada del Gumial.
Llegar a la cascada es, sin duda, uno de los momentos más esperados. El sonido del agua cayendo sobre las rocas se escucha antes de verla, aumentando la emoción del encuentro. Finalmente, al girar un recodo del camino, aparece ante nosotros: un impresionante salto de agua que desciende con fuerza, llenando el entorno de frescura y energía. La cascada, rodeada de vegetación, es el lugar perfecto para hacer una pausa, contemplar la belleza del entorno y sacar algunas fotografías. Dependiendo de la época del año, el caudal puede ser más o menos abundante, pero su encanto permanece intacto en cualquier estación.
Tras disfrutar de este rincón mágico, el sendero continúa por un terreno más abierto, dejando atrás la densidad del bosque. En esta parte de la ruta, el paisaje cambia radicalmente. Ahora las vistas se extienden hacia los valles y las montañas del Parque de Redes, ofreciendo una panorámica impresionante de esta región asturiana. Praderas verdes salpicadas de caseríos y ganado pastando tranquilamente completan la estampa, típica de la Asturias rural.
El camino de regreso al parking de Carrozal es igual de encantador, pero mucho más relajado, ya que gran parte del recorrido es descendente. Este tramo permite reflexionar sobre todo lo vivido durante la caminata y despedirse poco a poco de la naturaleza que nos ha acompañado durante el día. Aunque el final de la ruta se acerca, la conexión con este entorno especial perdura mucho después de abandonar el sendero.
Esta ruta, con una longitud de aproximadamente 12 kilómetros y un desnivel moderado, es ideal para senderistas que buscan una experiencia inmersiva en plena naturaleza sin excesivas dificultades técnicas. Aunque el recorrido puede realizarse en cualquier época del año, el otoño y la primavera son especialmente recomendables por la belleza que adquiere el Bosque del Gumial en esas estaciones.
La PR-AS 48 es mucho más que una simple caminata: es un viaje a través de algunos de los paisajes más emblemáticos de Asturias, un encuentro con la tranquilidad y la belleza natural que solo lugares como este pueden ofrecer. Sin duda, recorrer este sendero desde el parking de Carrozal hasta la cascada y de regreso es una experiencia que quedará grabada en el recuerdo como una de las más especiales para cualquier amante de la naturaleza.