DESCRIPCIÓN DEL ITINERARIO
La PR-AS 170 es una ruta de senderismo que ofrece una experiencia completa para quienes desean combinar el aire fresco del Cantábrico con la serenidad de los bosques asturianos y el encanto de los paisajes rurales. Este recorrido comienza en la icónica Playa de La Ñora, un paraje natural de gran belleza donde las olas del mar Cantábrico rompen contra la arena dorada, creando un telón de fondo perfecto para iniciar la aventura. El rugido del mar y el aroma salado del aire invitan a una profunda inspiración antes de adentrarse en el camino que se abre entre el verde característico de la región.
Desde la playa, el sendero comienza con una suave pero constante ascensión. Al principio, el recorrido transcurre junto a los acantilados, ofreciendo unas vistas impresionantes del litoral. Los tonos azules del mar contrastan con el verde exuberante de los prados y la vegetación que rodea el sendero. A medida que se avanza, el camino se adentra en un bosque denso, donde la sombra de los árboles y el sonido de las hojas al crujir bajo los pies crean una atmósfera mágica. Robles, castaños y eucaliptos se entrelazan para formar un refugio natural, mientras el canto de los pájaros acompaña al caminante.
El sendero es variado, con tramos abiertos que permiten vistas panorámicas y otros más cerrados, donde el bosque parece envolver al caminante. Este contraste mantiene la ruta interesante y llena de sorpresas, ya que en cada curva o subida se revela un nuevo escenario que invita a detenerse, observar y disfrutar. Las pequeñas aldeas y fincas rurales que se encuentran a lo largo del camino son una muestra del estilo de vida tradicional asturiano, con sus hórreos, huertas y vacas pastando tranquilamente. Este toque rural, sumado al carácter amable de las personas que a veces se cruzan en la ruta, aporta una dimensión humana al recorrido.
A medida que se avanza hacia el campo de golf de La Llorea, el paisaje cambia sutilmente. Los espacios abiertos se hacen más predominantes, y las extensiones de césped perfectamente cuidado contrastan con la naturaleza más salvaje que caracteriza el tramo inicial de la ruta. Este punto del recorrido es ideal para detenerse, descansar y disfrutar del entorno. Las suaves ondulaciones del terreno y la sensación de calma que transmite el lugar hacen que sea fácil olvidar el tiempo y simplemente disfrutar del momento.
El regreso hacia la Playa de La Ñora no es simplemente un tramo repetido; ofrece una nueva perspectiva del camino. La luz del día, que cambia continuamente, realza diferentes detalles del paisaje, ya sea el brillo del rocío en las hojas, el resplandor dorado de los prados al atardecer o el azul profundo del cielo reflejado en el mar. Las subidas que en la ida parecían desafiantes se convierten en bajadas relajantes, y los tramos del bosque vuelven a envolver al caminante, esta vez con una sensación de familiaridad.
La llegada a la playa marca el final de una jornada llena de contrastes: el sonido constante del mar vuelve a recibirse como un viejo amigo, y la vista del horizonte abierto invita a reflexionar sobre todo lo vivido durante la ruta. La PR-AS 170 no es simplemente un camino; es una experiencia que conecta al senderista con la naturaleza, con el paisaje rural asturiano y con la tranquilidad que solo se encuentra en lugares como este. Su mezcla de paisajes costeros, bosques mágicos y rincones rurales la convierte en una ruta imprescindible para quienes buscan descubrir la esencia de Asturias en cada paso.