DESCRIPCIÓN DEL ITINERARIO
La PR-AS 271: Ruta Medieval del Castillo de Alesga es una invitación a adentrarse en la historia y la naturaleza de Asturias, en una caminata accesible que une dos hitos cargados de significado: la majestuosa Cueva Huerta y las evocadoras ruinas del Castillo de Alesga. Esta ruta de alrededor de 8 kilómetros, de baja dificultad, es ideal para quienes desean disfrutar de un paseo relajado a través de paisajes rurales, impregnados de un aura medieval que transporta a otros tiempos.
Punto de Partida: La Cueva Huerta
El recorrido comienza en la Cueva Huerta, situada en el concejo de Teverga. Este monumento natural es una de las mayores cavidades de Asturias, con más de 14 kilómetros de galerías exploradas. La cueva es famosa por su impresionante entrada de 20 metros de altura, que da paso a un mundo subterráneo repleto de estalactitas, estalagmitas y ríos subterráneos. Además, es hogar de una de las colonias de murciélagos más grandes del norte de España, lo que refuerza su importancia ecológica.
Desde la entrada de la cueva, los visitantes pueden tomar un sendero bien señalizado que comienza a ascender suavemente, llevando a los caminantes a través de un denso bosque autóctono. La frescura del aire, el sonido del agua del cercano río Teverga y el canto de las aves crean una atmósfera serena y rejuvenecedora.
El Camino Medieval: Un Viaje a Través del Tiempo
A medida que se avanza, el sendero se convierte en un antiguo camino medieval, con tramos empedrados que han resistido el paso del tiempo. Este camino fue una arteria vital en épocas pasadas, utilizado por comerciantes, peregrinos y habitantes locales. Cada paso que se da en este sendero es una conexión directa con aquellos que lo transitaron hace siglos, llevando productos, historias y tradiciones entre las aldeas y fortalezas de la región.
La ruta serpentea a través de prados verdes, donde se pueden observar rebaños de ovejas y vacas pastando, y pequeñas parcelas de cultivo, aún cuidadas por los lugareños. El contraste entre los verdes pastos, las robustas montañas y el cielo azul crea un paisaje de ensueño que captura la esencia de Asturias.
Culminación: El Castillo de Alesga
El punto culminante de la ruta es el Castillo de Alesga, una construcción medieval que, aunque en ruinas, se alza con dignidad sobre una colina. Este castillo, que data del siglo IX, fue una de las fortalezas más importantes de la zona, sirviendo como defensa contra las incursiones y como símbolo de poder feudal. Desde las alturas del castillo, los visitantes son recompensados con una vista panorámica impresionante del valle de Teverga, un mar de verdes y azules que se extiende hasta donde alcanza la vista.
El castillo ofrece un lugar perfecto para hacer una pausa, disfrutar de un almuerzo campestre y dejarse llevar por la imaginación, pensando en los caballeros y damas que alguna vez caminaron por sus pasillos.
El Descenso: Regreso al Inicio
El descenso desde el castillo es igualmente encantador, llevando a los caminantes de vuelta al punto de partida a través de un sendero que desciende suavemente, flanqueado por robles, castaños y avellanos. A lo largo del camino, se cruzan pequeños arroyos y puentes de piedra, así como antiguas construcciones rurales que cuentan historias de la vida tradicional asturiana.
En el camino de regreso, se pasa por varias pequeñas aldeas que conservan el encanto de épocas pasadas, con casas de piedra, hórreos (graneros elevados típicos de Asturias) y caminos de tierra. Estas aldeas ofrecen una visión de la vida rural que ha perdurado a través de los siglos, adaptándose a los cambios pero manteniendo una conexión íntima con la tierra.
Características de la Ruta
Conexión con la Historia y la Naturaleza
La PR-AS 271 es más que una caminata; es una experiencia inmersiva en la historia y la naturaleza de Asturias. La ruta no solo permite disfrutar de la belleza paisajística de la región, sino que también ofrece una oportunidad para reflexionar sobre el rico pasado cultural y la importancia de preservar el patrimonio natural.
Desde la Cueva Huerta, con su misterio subterráneo, hasta el Castillo de Alesga, con su imponente presencia histórica, esta ruta es un testimonio de la interacción entre el hombre y el paisaje a lo largo de los siglos. Es una invitación a desconectar del mundo moderno y sumergirse en una narrativa de exploración, descubrimiento y asombro.
Conclusión
La Ruta Medieval del Castillo de Alesga es una joya escondida en el corazón de Asturias, que combina historia, cultura y naturaleza en una experiencia única. Es ideal para familias, parejas, grupos de amigos o caminantes solitarios que buscan una aventura tranquila pero enriquecedora. Cada paso en esta ruta es una invitación a descubrir la magia de Asturias, en un viaje que deja una impresión duradera en el corazón y la mente de quienes la recorren.